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El último adios

Llevo varias semanas queriendo escribir algo sobre tu persona, Rafael, pero no encuentro el camino. He iniciado unas memorias de tus últimos 10 años, que son los que te he conocido personalmente. Lo hago por la sensación del miedo a perder el recuerdo. La sociedad cambia tan rapidamente que todos tarde o temprano quedamos fuera de sitio y con el pie cambiado. La única manera de no caer al suelo consiste en no mover tu posición. Tú lo hiciste y ello es un mérito importante para un mundo en que el cambio por interés es una moneda de curso legal. Tú fuiste hasta el final el principal referente de la RNO. Quien ha mantenido la fe y la esencia, en todo momento, en su casi único objeto de vida: la RNO. Tú tenías razón y lo sabes. Siempre tuviste razón. La edad y la experiencia hacen ver lo que los demás no vemos. Y tú lo veías de lejos.Quiero que sepas que lo entendí desde el principio y lo entiendo cada día mejor. Son los demás quienes tienen que venir, nosotros ya llegamos hace tiempo. Te agradezco tu compañía y tu amistad así como tu enseñanza de vida.

A falta de una despedida mejor, que no tenemos, publico la carta que me envió para ser leída durante la inauguración del congreso que me ofreciste organizar en San Sebastián en 2007, cuando todavía pensábamos que nuestra amistad duraría muchos años más.

 

San Sebastián, CIRNO 2007  


Mi primera “FALTA”:


Y muy a mi pesar…


Desde el año 59 que conocí a Pedro, he asistido a todas las reuniones que convocó el CIRNO.  
Estoy “pachucho” y los colegas me han recomendado que haga una vida tranquila y no me lleve ningún disgusto.  
La causa “el tabaco” que me estropeó los bronquios. El neumólogo me recomendó estar conectado de 12-15 horas al día al oxígeno.
Después de 8 meses, me hicieron un escáner y en él detectaron que tengo un aneurisma en la aorta.


Me ingresaron en un hospital, para hacerme todas las pruebas en una semana. Me mandaron a casa y, cuando a los pocos días me llamaron, pensé que era para operarme. Todos me habían dicho que era una operación fácil y sencilla, en cuatro días andaría como nuevo; pero la jefa del servicio de cirugía vascular, me informó de que todo el equipo lo había estudiado detenidamente y había un 13% de posibilidades de quedarme parapléjico y que, si yo aceptaba, nos dábamos 6 meses de espera, dado que yo no tenía ningún síntoma.


Acepté.


  “Tienes que vigilar mucho la tensión arterial y el azúcar”. Soy diabético desde hace 18 años, a consecuencia de una pancreatitis necrótico-hemorrágica aguda. Según las estadísticas, salimos sólo el 0.5% (Me creo un “resucitado”) Y tengo que caminar una hora por lo menos.

 
Lógicamente he tenido que suspender “cruzar el charco”. Me habían invitado a cuatro cursos: Perú, Brasil (2) y Cuba.  


Conclusión: que no puedo ir a San Sebastián, y bien que lo siento, pues sé las muchas horas que han trabajado Jesús Mari y Vito para que salga bien, tanto en el aspecto científico como en el social. Perdonadme.  


Sigo trabajando en la clínica (4 horas al día). Me divierte. Y estoy escribiendo un libro, que, si el editor no dice lo contrario, se titulará: “RNO: RESULTADOS”.    


Espero que el próximo año que celebraré las bodas de oro como “Dentista” podamos vernos.
Un saludo para todos: Rafael  


PS: “De todas las cosas que he hecho en mi vida, de la única que me arrepiento es de haber fumado” Me confesó un día Pedro. Lo mismo digo.

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