PORTADA

TRATAMIENTO CON EL EQUIPLAN

Evaristo Marti Fabregat
(Tortosa) (publicado en La Biela-08)

A medida que vamos civilizándonos, vamos perdiendo nuestros dientes, dijo alguien que en este momento no puedo asegurar quién fue. Pero lo que sí podemos afirmar es que cada día que pasa vemos más individuos afectados de paradentosis o piorrea, como le queráis llamar, el nombre es lo de menos, pues sin él la enfermedad existe igualmente, que juntamente con la caries, son las causas principales de la pérdida de las piezas dentarias. Ahora que muchos pacientes se ven en general bastante protegidos y a resguardo contra la caries, gracias a los cuidados generales regulares (higiene diaria periódica) y a la técnica conservadora que el profesional le prodiga, por lo que se siente amparado de una pérdida precoz de su dentadura, se encuentra indefenso frente a la paradentosis, además de desorientado sobre lo que debe hacer, a lo que contribuimos los profesionales con una incertidumbre en el diagnóstico, pronóstico, tratamiento y secuelas, sobre dicha enfermedad, ya que de una parte está el profesional que a cualquier inflamación de la mucosa gingival le llama paradentosis y de la otra los que no quieren reconocerla, a pesar de existir, creando en los pacientes un confusionismo que agrava su enfermedad, sí la tiene, con el choque psíquico que le supone nuestra falta de aplomo ante dicha enfermedad.
Si a todo esto añadimos la falta de un uso correcto de nuestro aparato masticador, complicando o mejor dicho simplificando y limitando su utilidad, primero con cuchillos y tenedores y luego más modernamente con los aparatos trituradores y la moda actual que va in crescendo de tomar de los alimentos el jugo solamente o convertirlos en jugo antes de tomarlos, contribuimos de una manera segura a la ruina de nuestros dientes.
La etimología de la enfermedad ha sido, es y será aún muy discutida, pues existe desde el que la considera enfermedad principal, o sea que hay una extensa gama de opiniones para todos los gustos. Sus síntomas principales son movilidad y migración de las piezas afectadas, infección de la encía, bolsas gingivales, descarnamiento de las piezas dentarias con reabsorción de las encías y pus.
Parece que entre las causas que provocan la paradentosis, hay una cierta relación en una predisposición que tendría su origen en una falta de defensas en el estado de salud del individuo, pero que hace falta una fuerza desencadenante local que de manifiesto esta predisposición del organismo en baja forma.
Sentada, pues, de una manera somera y rápida la causa general, vamos a centrar la cuestión sobre la causa local, o sea el meollo del asunto, el desequilibrio oclusal de la boca y de una forma especial a lo que como Ortodoncistas podemos dejar nosotros de desequilibrio oclusal en una boca, después de dar por terminado un tratamiento, si no es correcto, no solamente desde el punto de vista armónico y de belleza, sino además desde el punto de vista de su funcionalismo.
Importancia decisiva tiene, por tanto, en la suerte definitiva de una boca, la sobremordida y que no debe perder de vista todo buen Ortodoncista que quiere llevar a buen término la boca a él encomendada. Por muy bonita que quede la boca al término del tratamiento, si no se ha dejado perfectamente equilibrada, hemos perdido el tiempo, pues a los 40 ó 45 años, en la época de las regresiones, empezarán a manifestarse los síntomas de una paradentosis que acabará con todas las piezas, ya "que la articulación desequilibrada tiene consecuencias graves, no solamente sobre el diente y el paradencio, sino sobre la articulación temporomandibular". (Jacques Austissier.) Si tenemos en cuenta que hoy en día es admitido por todos los autores que una de las principales causas de paradentosis es el microtrauma, el cual con su efecto repetido y demoledor, va minando la resistencia del paradencio, hasta que llega a remover y hacer dolorosa la pieza dentaria sobre la que actúa, y que una de las causas principales es la disfunción de la boca por no poder efectuar todos los movimientos, de la masticación en todos los sentidos y que esto es debido en la mayoría de los casos a existir una sobremordida.
En nuestra zona de operaciones, un tanto por ciento bastante considerable de los desórdenes y malformaciones que requieren un tratamiento de Ortodoncia suelen presentarse acompañados de una gran sobremordida, pero los innumerables que no pasan por nuestra consulta y que presentan malformaciones de poca importancia, suelen ir acompañados de una más o menos respetable sobremordida. Por eso podemos casi afirmar sin temor a equivocarnos que un 80% de población presenta sobremordida, desde formas ligeras hasta enormemente profundas. Por tanto, es la sobremordida en distoclusión, compañera inseparable y la parte que más nos preocupa y lo más difícil de corregir.
Todo caso de Ortodoncia no puede darse por correctamente terminado, si no queda la boca en perfecto equilibrio oclusal, en evitación de posibles recividas por una parte y a la larga de la aparición de lesiones paradentósis que terminarán con la boca al cabo del tiempo, debido a microtraumas.
Gran paso se dio en estos tratamientos al hacer las correcciones de una manera funcional. Con la aparatología moderna hemos adelantado mucho al corregir de una vez fisiológicamente la estrechez de arcada, la distoclusión y demás malformaciones, mejorando ostensiblemente la sobremordida al mismo tiempo, pero quedándonos siempre una gran cantidad de casos sin dejarlos terminados correctamente y como hubiéramos deseado.
En Ortodoncia funcional ha marcado, sin lugar a dudas, una gran revolución y una pauta a seguir en los modernos tratamientos al aparato ideado por el Dr. Hans P. Bimler. Aún recuerdo la profunda huella que nos produjo la película que del funcionamiento del nuevo aparato, presentara en el Congreso Ibero-Americano de Sevilla, el Dr. Stocfisch. Los conocimientos que en aquel entonces teníamos de Ortodoncia se reducían en su mayoría a la aparatología fija, que sin duda resolvió muchas cosas en su tiempo (arcos de Algle, Ainsworth, etcétera) y los primeros pasos en funcional con las placas de Schwarz, modelador de Andresen y placas Planas, pero el funcionalismo de los aparatos de Bimler creemos que superan en mucho a todo lo conocido hasta el momento, pues tiene enormes posibilidades que quizá aún queden algunas por descubrir.
Pues bien, volviendo a la sobremordida compañera inseparable de una inmensa mayoría de casos de malposición, y quizás la malposición de mayor enjundia y la más difícil de dominar y reducir a sus límites, notaremos que incluso con el conformador de Bimler, queda muchas veces por corregir debidamente, siendo muchos veces causa de recidiva del caso corregido, sobre todo si la edad del niño no es la más adecuada, que creemos es la época de cambio, como a más tardar alrededor de los doce años, época en que se completa la dentición permanente. Una estrechez de arcada, una distoclusión, una profusión se puede corregir más o menos en toda edad llevándola a unos términos que si no son los más correctos, por lo menos pueden pasar, pero la sobremordida o se corrige bien o no se corrige, no admite términos medios, puesto que de no quedar perfectamente corregida, irá minando gradualmente la fortaleza de las piezas, atacando con su microtrauma el paradencio (Thielemann) siendo el final de aquella hermosa, no práctica, obra de arte, una no menos magnífica prótesis. Por eso ha constituido siempre nuestra preocupación la corrección de la sobremordida, dejando por tanto una boca bien equilibrada.
Con ser el aparato de Bimler el que reúne más libertad de movimientos para la boca que está en tratamiento, corrigiendo al mismo tiempo diversas anomalías, por ejemplo, una compresión con protrusión acompañada de distoclusión, la sobremordida que suele ser compañera infatigable de este tipo de anomalías, no se consigue corregirla debidamente, siendo en muchos casos defiente su corrección.
Esta difícil papeleta es la que ha venido a corregirnos el Equiplán del Dr. Planas, nuestro insigne Presidente, dando con ello un gran paso en la corrección de estas sobremordidas que afortunadamente, usándolo bien, deja la boca en una perfecta oclusión articulada.
Todos sabéis en qué consiste el Equiplán, pues el año pasado, en Granada, tuvimos ocasión de admirarlo. Consiste en una sencilla plaquita añadida al Gebisormer de Bimler, que una vez en boca queda situada entre ambos grupos de incisivos, impidiendo que los premolares contacten entre sí. Sencillo en sí, pero de grandes efectos, fue muy bien calificada por alguien como la bomba atómica. Los resultados son verdaderamente sorprendentes, causando una verdadera revolución en los modernos tratamientos, y creemos que si se quiere corregir debidamente una sobremordida no habrá más remedio que recurrir a este aditamento ya de sí magnífico aparato conformador de Bimler, que con esto ha ganado un cincuenta por ciento de efectividad en general, puesto que la plaquita ayuda al mismo tiempo a facilitar los movimientos de lateralidad y en sentido sagital. Como todo lo que os pudiera contar sobre la actuación del Equiplán sería abundar en los mismos resultados de éxito, bastará que os presente un caso y que vosotros mismos deduzcáis sobre la actuación de tan magnífico aparato, sólo me resta añadir lo mucho que debemos al Dr. Planas, que con su inmenso amor a la Ortodoncia, mejor diría a toda la Ortodoncia, pues en todo es maestro, y que con esta gran inquietud que siente por mejorar y que infunde a cuantos le rodean, pues tiene la virtud de poner de malhumor al que conversa con él, por los innúmeros problemas que de inquietud plantea, dentro del campo de la Odontología en general y de la Ortodoncia en particular, a él pues debemos inmensa gratitud, por crearnos este complejo de superación.
Y vamos con uno de los casos que tenemos en tratamiento con el Equiplán, para que él mejor que nosotros os hable y podáis sacar consecuencias y deducciones.
Niño: A. A. P. Edad: 9 años. Nacimiento: normal, a término. Lactancia: artificial. Empezó a andar: 13 mases. Empezó a hablar: a su tiempo. Uso de chupete: 11/2 años. Otros vicios: ruidos de succión durante el sueño. Posición durante el sueño: decúbito lateral con almohada. Tipo de respiración: bucal, actual, nasal. Amígdalas, adenoides: interviniendo de ambas a los tres años. Enfermedades de la infancia: tos ferina, sarampión. Erupción primeros dientes: a los seis meses. Erupción primeros permanentes: a los seis años. Masticación: enérgica. Musculatura preribucal: buena. Labio superior: carnoso. Labio inferior: carnoso. Calcificación: buena.
CLASIFICACION: Distoclusión con compresión y profusión y sobremordida.
Pronóstico: bueno
Tratamiento: Bimler con EQUIPLAN.


¿???????????????????????????????????????

Este niño lleva el aparato desde cuatro meses y por las diapositivas espero podáis ver el cambio que se ha observado en todo, pero llama la atención la corrección de la sobremordida, que siempre era el punto flaco antes de la "bomba atómica", el EQUIPLAN.
En las diapositivas en vista por cara oclusal, se puede ver en los modelos 1º, la forma de las arcadas, y lo que han mejorado en el 2º. Asimismo en las otras de frente y perfil se puede apreciar cómo han mejorado la distoclusión y la sobremordida.
Muchas gracias.

SUBIR PORTADA