PORTADA

SOCIEDAD ESPAÑOLA

DE


ORTODONCIA

(S. E. D. O.)


=


ACTAS


DE LA

QUINTA REUNION ANUAL EN GRANADA

23 al 26 DE JUNIO DE 1959

QUINTO VOLUMEN


QUE ES EL EQUI-PLAN
(publicado en La Biela-08)

por el Dr. PEDRO PLANAS (Madrid)

Habiendo desarrollado el Dr. Pedro Planas su demostración sin
un guión previamente escrito, nos ruega transcribamos como lo más
esencial de lo dicho en Granada, su trabajo publicado en la Revista
"Prótesis" nº 13 de 1960, con cuya autorización lo publicamos.
Los clichés correspondientes a este artículo ha sido imposible nos
fuesen prestados por el Dr. Planas, por haberlos enviados a Francia
y de allí los enviarán a la Argentina, por lo que para no demorar más la
salida de este tomo, remitimos al lector el citado número de la Revista
"Prótesis ".


Vamos primeramente a razonar su existencia.
Todos los que me han seguido a través de los años saben que soy un convencido funcionalista. No lo soy ni por A, ni por B, lo soy por razonamiento y lógica.
Cuando empezamos a trabajar hace treinta años, lo hicimos con lo que aprendimos en aquel entonces. Arcos de Angle, arcos de Mershon, de Ainsworth; llegamos a emplear también el arco simple de Angle, en oro platinado, que en aquel tiempo se empleaba; allí por el año 33 seguimos con arcos y bandas en acero inoxidable, cogiendo las técnicas de Simon; después nos pasamos a las placas de Schwarz, después creamos nuestras placas selectivas, aún empleadas por muchos, al monoblock, al activador, y aquí ya empezamos a entusiasmarnos con los resultados obtenidos. Del activador pasamos a nuestras placas Planas, que en realidad no es más que un activador dividido en dos, para ser más cómodo de usar y con más facilidad y selección de movimientos. Y hace diez años, en nuestra Sociedad, tuvimos la satisfacción de conocer al doctor Bimler, con su aparatología, la cual también intentamos probar, y la satisfacción fue tan grande que aún hoy es nuestro aparato de elección.
¿Por qué? Porque siempre pretendimos la rehabilitación funcional con un equilibrado oclusal, creyendo y pensando aún que ésta es la finalidad de nuestra Terapéutica; o sea, la obtención de una oclusión equilibrada.
Desde que hace algunos años entramos en el campo de la Periodoncia, se nos han abierto unos nuevos horizontes, que han permitido darnos cuenta que estábamos en lo real.
El aparato masticatorio perece; una de las causas más importantes es la Paradontosis, y de ésta, a su vez, una de las causas más graves es el trauma oclusal.
Podemos hoy afirmar que una corrección con trauma oclusal no es corrección ni es terapéutica que podamos incluir dentro de la Medicina. Sacrificar un órgano por su estética sólo en casos de rarísima excepción lo podemos aceptar.
La ortopedia en sí no tiene motivo ni justificación de existencia; la ortopedia es el capítulo de profilaxis y tratamiento del trauma oclusal en Parodoncia. Así es como la aceptamos nosotros y como la empleamos. También desde que nos hemos orientado en este sentido nos hemos tal vez complicado la vida con ciertas terapéuticas a fin de tener los resultados apetecidos; pero en compensación nos hemos liberado de la Telerradiografía muy especialmente para los fines que se emplea en general. Creemos que se le ha de dar otra aplicación mucho más interesante para el diagnóstico.
Cuando se llega a conocer y a dominar los factores que regulan el equilibrio oclusal, veremos que el que más nos perjudica es la lesión vertical, o sea, la sobreoclusión y el resalte (Over-bite y Over-jet de los americanos).
Haciendo Paradontología vemos que lo que siempre hay que corregir por limados selectivos o por rehabilitación es la dimensión vertical.
Esta dimensión vertical de entrecruzamiento y resalte de incisivos ha sido siempre la lucha en nuestras terapéuticas ortodóncicas y el motivo de ir seleccionando y cambiando las mismas. Lo que nos ha hecho llegar a nuestras placas funcionales y al empleo de la aparatología de Bimler. Con estos últimos teníamos todos los problemas funcionalmente resueltos, casi todos o con mayor o menor dificultad, menos el de la dimensión vertical o sobremordida. De ahí que se nos ocurrió la idea del EQUI-PLAN para mejor terminar nuestras correcciones, cuando aún tenían desequilibrio oclusal por más o menos exceso de sobremordida. Luego ya decidimos intercalar al mismo Bimler y desde el principio del tratamiento el Equi-plan, con resultados que nos han sorprendido por el éxito.
La descripción por escrito del Equi-plan nos llenaría muchas páginas, para no hacernos comprender y llenar de confusiones al lector.
Unos grabados nos facilitarán esta labor.
En la fig.1 se pueden ver los dos modelos de Equi-Plan:el Equi-Plan A, para equilibrador; el Equi-Plan B, para Bimler.
En principio yo lo bauticé de plano-equilibrador, pero un compañero mío, el Dr. Martí Fabregat, me sugirió la palabra de "Equi-Plan", creyendo abreviar, Equilibrador Planas, nombre que acepté y es con el que le hemos bautizado.
También se le puede interpretar como plano-equilibrador. Por fin, el compañero Chateau dijo que se debía llamar Plan-As, refiriéndose al as de la baraja, que era el plano que todo lo había matado o vencido; pero, en fin, agradezco yo a todos los padrinos de bautizo para este plano; el caso es que en principio lo seguiremos llamando Equi-Plan. La diferencia entre el modelo A y el modelo B no es más que en la retención para sujetarse por la parte lingual; el B tiene la retención para sujetarse por la parte vestibular, del escudo vestibular inferior del Bimler. La figura 2 es un Bimler con un Equi-Plan B. La fig.3 es un Bimler equilibrador, también con su Equi-Plan A. La fig.4 es el típico equilibrador, aparato de selección para terminar las regulaciones, y podríamos decir retenedor. La fig. 5 y la fig. 6 son variantes equilibradoras.
Pero como nosotros procuramos ir aprovechando todo lo que hay de bueno en nuestros compañeros, teníamos también un entusiasmo por las técnicas respiratorias de nuestro Profesor Macary. Quisimos acoplarnos al Bimler, y los ensayos que habíamos hecho nos habían defraudado. Al intercalar el Equi-Plan en el aparato Bimler se nos abrió este horizonte y conseguimos solucionar el problema. Al tener el Bimler intercalado el Equi-Plan, el enfermo muerde con fuerza y lo tiene estabilizado en boca y permite, construyendo el Bimler con unos bucles en la parte superior y otros en la parte inferior de los resortes, como se puede ver en la fig.7 (fig.8 parte inferior, fig.9 parte superior).
Con unos ganchos a propósito y los correspondientes elásticos se puede hacer la gimnasia respiratoria, tan preconizada y de tan buen resultado obtenida, del Dr. Macary.
Esto nos permite una gran elasticidad de gimnasia, porque podemos hacer tracción sólo en el superior, tracción sólo en el inferior y tracciones diagonales de espléndidos resultados; además, cuando no se hace la gimnasia, el Bimler sigue actuando en la boca y la dimensión vertical correspondiente. En realidad no es más que una ayuda a la de por si buena del Bimler con Equi-Plan con los resultados a distancia de la gimnasia respiratoria.
Vamos a tratar de explicar el porqué de este resultado. La figura 10 muestra un esquema de trabajo de un Equi-Plan colocado en un equilibrador y de un Equiplán en un Bimler.
En vista de los resultados sorprendentes obtenidos en clínica del Equi-Plan, tuvimos lógicamente que pensar el motivo y causa de este resultado, y hasta el momento presente no encontramos más explicación que la siguiente:
La ortodoncia funcional pretende poner el aparato masticatorio en las condiciones óptimas de función fisiológica para que por él mismo se desarrolle en un ambiente funcional sin causas patológicas que permitan este desarrollo, las cuales procuraremos anular o contrarrestar.
La oclusión fisiológica normal, tanto de la dentadura de leche como de la permanente, tiene lugar en la forma siguiente: Lo mismo en la dentición temporal que en la permanente los incisivos se deben encontrar unos enfrente a los otros, a fin de empezar su función de corte de aprehensión o corte-tijera y trituración para los molares.
Si los incisivos, por causa de una posición distal mandibular, o una protrusión superior, o una mal posición por apiñamiento, por falta de desarrollo transversal no se encuentran unos a los otros, sucede que el estímulo de crecimiento vertical de los inferiores, por ejemplo, no será recogido por los superiores o viceversa. Entonces este estímulo de crecimiento de incisivos se pierde en el vacío, estableciéndose la sobremordida y la consecuente sobrecarga de molares.
El Equi-Plan recoge el estímulo de los crecimientos de los incisivos inferiores y lo transmite lo más fisiológicamente posible a los superiores y viceversa, evitando también la sobrecarga de molares, como puede verse en el esquema. Además los resortes posterolaterales del Bimler no están sometidos a tanto esfuerzo para producirle avance mandibular, rompiéndose muchísimo menos. De esta forma se obtiene, desde un principio, si es necesario, la movilización de la mandíbula, tonificando el sistema muscular de los movimientos de la masticación y modelando la articulación témporo-mandibular.
Esto es, esquemáticamente, el funcionamiento de nuestro Equi-Plan. Como esto es simplemente una comunicación, no nos extendemos más en el caso, y vamos a mostrar los resultados obtenidos en tres casos distintos: una niña de cuatro años, un niño de seis años y una niña de doce. Pero podemos ya decir que hemos obtenido resultados excelentes en enfermos mayores de veinte, treinta y cuarenta años, en que los hemos corregido el síntoma vertical de sobremordida de incisivos para la corrección de traumas oclusales en Paradontosis.
Fig. 11. Se ve la boca de la niña de cuatro años cerrada y un poco entreabierta para apreciar más los planos oclusales, de frente y de perfil, antes del tratamiento. Obsérvese muy especialmente la sobremordida. La rayita inferior demuestra hasta dónde cubren los incisivos.
En la fig.12 la boca está corregida de dimensión vertical por el uso únicamente de tres meses del Equi-Plan con un equilibrador.
El caso siguiente es el del niño de seis años (fig.13), que le cogimos en el cambio de dientes. Se puede ver, igual que el caso anterior, antes del tratamiento, de frente y de perfil, con la boca en oclusión y la gran sobremordida de incisivos. Nótese que los incisivos superiores cubrían no solamente todos los dientes, sino parte de la encía.
En la fig.14 el caso tratado en cuatro meses, justo el tiempo de mudanza de incisivos, de leche a permanentes; se ve la posición del plano oclusal, la sobremordida corregida y desaparecida la gran curva que había en este plano. En este momento está la boca totalmente equilibrada.
El último caso (fig.15) es el clásico caso de endognatia y se ve de frente y de perfil la gran curva oclusal y la gran sobremordida de incisivos, la protrusión superior y la distoclusión bilateral. En la figura 16 se puede comparar y ver corregida la dimensión vertical, el plano oclusal totalmente horizontalizado paralelo al Camper, y si se viese el funcionamiento en la boca, se puede apreciar el equilibrio oclusal.