PORTADA

ESPARRAGOS

Toda mi infancia la he pasado comiendo espárragos, frescos, en temporada me refiero.
Luego, he seguido comiendo espárragos frescos todos los años. Pero conforme me alejaba de la casa materna, la distancia hacía que los comiese con menor frecuencia de la deseada.
La labor de trabajo que desarrollaba mi madre con la verdura, en zona de verdura además, siempre ha sido encomiable. Y para nosotros una alegría muy saludable.
Ahora que ella ya no puede trabajar de aquella manera, he pensado en disfrutar yo también pelando los espárragos, cociéndolos y cogiéndoles el punto de sal, para que mi familia, mis amigos, mis vecinos y también vosotros disfrutéis de un placer sólo reservado ya para algunos privilegiados.
Una vez pelados y recortada la parte posterior, se lavan y se ponen a cocer con agua al punto de sal. Pasada media hora se comprueba de rato en rato si están ya blandos. Después se escurren y se dejan enfriar. Templados es como mejor saben.